Un club de una ciudad de unos 30.000 habitantes que, en unos quince años, recorrió el camino desde la tercera categoría hasta la cima del fútbol búlgaro: esa es la historia del Ludogorets Razgrad. Tras ascender a la máxima categoría en 2011, el equipo ganó el campeonato de Bulgaria en su primera temporada, 2011-12, y después ganó la liga 14 veces seguidas, hasta 2024-25, un récord del fútbol búlgaro. El club también ha ganado cuatro Copas de Bulgaria y nueve Supercopas de Bulgaria, un récord de la competición.
Las raíces del club se remontan a 1945 y al fútbol en Razgrad, y el nombre Ludogorie procede de la región donde se encuentra la ciudad. En 2009-10 el director Aleksandar Aleksandrov recuperó el nombre Ludogorets 1945 y en 2010 el club fue adquirido por el empresario búlgaro Kiril Domuschiev. Su respaldo financiero y una gestión moderna permitieron crear una estructura profesional con infraestructura de entrenamiento y scouting, que trajo a jugadores como el centrocampista brasileño Marcelinho. El apodo del equipo es Orlite (las Águilas) y sus colores son el verde y el blanco.
El estadio del club en Razgrad, que antes llevaba el nombre de Dyanko Stefanov (1954-2011), fue reconstruido desde cero en 2011. Desde 2014 se amplió por fases para poder acoger partidos europeos de fase de grupos, y desde 2018 lo utiliza también la selección búlgara. Tiene capacidad para unos 10.000 espectadores.
El camino europeo comenzó con las eliminatorias de la Liga de Campeones 2012-13. El mayor éxito de los primeros años llegó en 2013-14: tras caer ante el Basilea en el play-off, el Ludogorets pasó a la Liga Europa, donde ganó el Grupo B por delante del PSV Eindhoven, el Dinamo de Zagreb y el Chornomorets Odesa, el primer equipo búlgaro en ganar un grupo de la Liga Europa. Empezó con una victoria por 0-2 en casa del PSV. En los dieciseisavos eliminó a la Lazio: ganó 0-1 en Roma y empató 3-3 en Sofía, 4-3 en el global. El camino terminó en octavos ante el Valencia, que ganó 3-0 y 1-0.
En 2014-15 el club alcanzó la fase de grupos de la Liga de Campeones tras una dramática eliminatoria ante el Steaua de Bucarest, con Georgi Dermendzhiev como entrenador. El grupo era exigente: el Real Madrid, el Liverpool y el Basilea. El 1 de octubre de 2014, en el Estadio Nacional Vasil Levski de Sofía, el Ludogorets se adelantó al vigente campeón Real Madrid en el minuto seis con un gol de Marcelinho, pero perdió 2-1 por un tanto de Karim Benzema a 13 minutos del final. Tres semanas después, el 22 de octubre, venció 1-0 al FC Basilea y se convirtió en el primer club búlgaro en sumar puntos y ganar un partido en la fase de grupos de la Liga de Campeones, aunque terminó el grupo en cuarta posición.
En 2016-17 el Ludogorets fue el primer club búlgaro en clasificarse por segunda vez para la Liga de Campeones. En un grupo con el Arsenal, el Paris Saint-Germain y el Basilea sumó tres empates y tres derrotas, incluido un 0-6 en Londres, y el 6 de diciembre de 2016 empató 2-2 en París, tras encajar el gol del empate de Ángel Di María en el primer minuto del tiempo añadido. Terminó tercero, lo que le llevó a los dieciseisavos de la Liga Europa.
La temporada 2025-26 puso fin a su dominio: el Ludogorets terminó la liga en tercera posición, y su racha de 14 títulos consecutivos sigue siendo un récord del fútbol búlgaro. Con perspectiva, el club de Razgrad ha demostrado que una visión empresarial precisa, la inversión en infraestructuras y un buen scouting pueden cambiar la jerarquía de una liga nacional y, durante varias noches, colocar a un equipo provinciano frente a los mayores clubes de Europa.