Durante décadas, la historia del Villarreal CF fue la de un club que rozó una y otra vez el gran éxito europeo antes de conseguirlo por fin. El equipo de una localidad de menos de cincuenta mil habitantes en la provincia de Castellón fue fundado el 10 de marzo de 1923, vistiendo originalmente de blanco y negro; no adoptó el color amarillo, hoy tan característico, hasta 1946, lo que con el tiempo dio origen al apodo de El Submarino Amarillo.
Durante la mayor parte de su historia, sin embargo, el club fue un equipo modesto y provinciano: entre 1947 y 1992, su mayor logro fue apenas un puñado de temporadas en Segunda División. La auténtica transformación llegó a mediados de los años 90, cuando el empresario local Fernando Roig se hizo cargo del club y construyó de forma constante una infraestructura profesional, una ciudad deportiva propia y una de las mejores canteras de España. En apenas unos años, el Villarreal pasó del fútbol regional a Primera División, alcanzando la máxima categoría del fútbol español por primera vez en su historia.
El capítulo más dramático de la historia del club sigue siendo la semifinal de la Liga de Campeones de 2006, cuando el centrocampista argentino Juan Román Riquelme falló un penalti en el tiempo añadido ante el Arsenal que habría llevado la eliminatoria a la prórroga y a una plaza en la final. Dieciséis años después, en 2022, el Villarreal volvió a alcanzar las semifinales, esta vez cayendo ante el Liverpool. El club también logró el subcampeonato de Liga en la temporada 2007/08, entonces dirigido por Manuel Pellegrini.
No fue hasta 2021, bajo las órdenes de Unai Emery, cuando el Villarreal conquistó el primer gran título de su historia: la UEFA Europa League, tras vencer al Manchester United en Gdansk en una tanda de penaltis de once rondas en la que solo falló el portero rival. Entre las leyendas del club figuran también el delantero Gerard Moreno, máximo goleador histórico del equipo, y el capitán durante muchos años, Bruno Soriano.
Los partidos como local se disputan en el Estadio de la Cerámica, conocido durante décadas como El Madrigal, cuyo aforo de más de 23.000 espectadores equivale a casi la mitad de la población de la ciudad. El Villarreal sigue siendo un ejemplo de club que, gracias a la gestión estable de la familia Roig y al trabajo en la cantera, compite regularmente con los grandes equipos de España pese al tamaño modesto de la ciudad a la que representa.