El SC Paderborn 07 lleva el año 1907 en su nombre, pero su historia es mucho más compleja de lo que sugiere esa cifra. El punto de partida es el 14 de agosto de 1907, cuando un grupo de veinte amigos fundó el Arminia Neuhaus en el distrito de Neuhaus. El Paderborn actual surgió de varias tradiciones locales y, directamente, de la fusión de 1985, en la que el TuS Schloß Neuhaus se unió al 1. FC Paderborn para formar el TuS Paderborn-Neuhaus. En 1997 el club adoptó su nombre actual, en el que el «07» alude a la fecha de fundación del Arminia. Los colores del club son el azul, el blanco y el negro.
El nuevo equipo empezó en la tercera categoría y, salvo la temporada 2000/01, pasada en la cuarta por una reorganización de las ligas, permaneció allí durante mucho tiempo. El ascenso a la segunda división llegó solo en 2005, tras veinte años de paciente ascenso. Paderborn tampoco es una metrópolis futbolística clásica: en una localidad sin una larga tradición futbolística, el club tuvo que construir desde cero su organización y su base de aficionados. El capitán Markus Krösche recordó más tarde que, cuando llegó en 2001, jugaba en el Hermann-Löns-Stadion ante apenas seiscientos espectadores.
El punto de inflexión llegó en 2013/14, cuando bajo la dirección de André Breitenreiter el Paderborn logró por primera vez el ascenso a la Bundesliga. Una victoria decisiva por 2-1 ante el Aalen lo selló en la última jornada. El recién ascendido era considerado uno de los principales candidatos al descenso, pero tras tres victorias al comienzo de 2014/15, entre ellas un 3-0 en Hamburgo y un 2-0 ante el Hannover, fue líder de la clasificación tras cuatro jornadas. De aquel partido del 20 de septiembre de 2014 se recuerda también el gol de Moritz Stoppelkamp desde 82,3 metros, el más lejano en la historia de la Bundesliga, marcado ante un estadio lleno con 15 000 espectadores. La aventura terminó, sin embargo, con el descenso desde la decimoctava posición y, un año después, el Paderborn acabó último en la segunda división, descendiendo por segunda vez consecutiva.
Los años siguientes trajeron una reconstrucción. Bajo la dirección de Steffen Baumgart, el club logró dos ascensos seguidos y volvió a la Bundesliga en 2019. La temporada 2019/20 terminó, no obstante, de forma parecida a la primera: decimoctava plaza y descenso. La historia del Paderborn es, por tanto, la de un club que ha vuelto en repetidas ocasiones a un lugar donde nadie esperaba verlo, sin los recursos de sus mayores rivales, y que ha hecho del juego ambicioso y ofensivo su tarjeta de visita.
La identidad del club se apoya en una comunidad que creció junto a él. El mismo recinto que antes atraía a unos cientos de espectadores se llenó hasta la última butaca en los años de la élite, y los aficionados acompañaron al equipo en descensos y regresos. Para muchos de ellos el símbolo del club sigue siendo la antigua y modesta arena con tendidos eléctricos sobre las gradas.
Ese símbolo es el Hermann-Löns-Stadion, inaugurado en 1957 y utilizado por el Paderborn hasta 2008. El club se trasladó después a un estadio moderno con capacidad para algo más de 15 000 espectadores, construido entre 2005 y 2008 con un coste de unos 25 millones de euros y ampliado antes del ascenso de 2019. Como el propio club, el estadio ha recorrido el camino desde un modesto campo del distrito de Neuhaus hasta una arena que ha recibido al Borussia Dortmund y al Bayern de Múnich, mientras su nombre comercial ha ido cambiando con los años. La región de Paderborn, en el este de Renania del Norte-Westfalia, cuenta así con un club que sigue demostrando que en el fútbol se puede pasar de los campos amateurs a la Bundesliga sin perder el propio carácter.