El Pisa Sporting Club fue fundado en 1909 en Pisa, en el corazón de la Toscana, y desde el principio ha jugado de negro y azul, de donde viene el apodo «I Nerazzurri». Apenas once años después de su creación, el club llegó a la final del campeonato italiano de 1921, en la que perdió ante el Pro Vercelli. Aquel subcampeonato de los primeros tiempos del fútbol italiano sigue siendo uno de los recuerdos más antiguos de la crónica del club, pero después el Pisa pasó décadas buscando su lugar en la jerarquía. Pasó muchos años en la Serie B y la Serie C, y en los años setenta jugó sobre todo en la tercera categoría.
La historia del club es difícil de contar sin una figura. En 1978 Romeo Anconetani, un directivo carismático y supersticioso nacido en Trieste en 1922, se convirtió en presidente y dirigió el club hasta su quiebra en 1994. Anconetani era famoso por arrojar sal al césped para dar suerte al equipo. En sus dieciséis años al frente pasaron por el banquillo 22 entrenadores, lo que le valió el apodo de «mangia-allenatori», el devorador de entrenadores. Su etapa coincidió con el mejor período de la historia del club: el Pisa volvió a la Serie B en 1979 y ascendió a la Serie A en 1982, donde pasó seis de las nueve temporadas siguientes.
Los años ochenta trajeron los mayores éxitos. El Pisa ganó la Serie B en 1985 y 1987, y en Europa conquistó la Copa Mitropa, la antigua competición de Europa Central. La ganó dos veces, en 1986 y 1988, venciendo en ambas finales a rivales húngaros. En 1991 el club llegó a otra final de esa competición, pero la perdió. En 1987/88 jugó en el Pisa el brasileño Dunga, más tarde capitán de la selección brasileña campeona del mundo en 1994, para quien el Pisa fue su primera parada en Europa. Tras la temporada 1990/91 el club descendió de la Serie A.
Los años siguientes estuvieron llenos de incertidumbre. Tras la quiebra de 1994 el club renació como Pisa Calcio y empezó en la Eccellenza, la sexta categoría del fútbol italiano. En 2008 perdió ante el Lecce la final de la eliminatoria de ascenso. Un año después fue excluido de nuevo de la competición por deudas y en el verano de 2009 fue refundado como AC Pisa 1909. El club regresó a la Serie B en 2019 y en 2021 recuperó el nombre de Pisa Sporting Club. Por esas fechas Alexander Knaster se convirtió en su propietario.
El presente del club es otro capítulo de esta serie de regresos. En 2025 el Pisa ascendió a la Serie A por primera vez desde 1990/91, tras 34 años de ausencia. Terminó la temporada 2025/26 en último lugar y descendió, lo que solo confirmó que su historia es un vaivén constante entre la élite y las categorías inferiores. Para los aficionados sigue siendo motivo de orgullo, porque un club que se ha hundido dos veces siempre ha sabido renacer. Su rival local es el vecino toscano Livorno, un enfrentamiento que despierta emociones especiales en toda la región.
La casa del club es la Arena Garibaldi, situada en el centro de la ciudad e inaugurada en 1919. Desde 2001 lleva también el nombre de Romeo Anconetani, en memoria del presidente que llevó al club a la Serie A. Para los aficionados del Pisa, el estadio es más que un recinto deportivo: es el lugar donde los antiguos héroes, la sal de Anconetani y los trofeos europeos forman una sola historia de un club que siempre volvió.