La final de la Coppa Italia de 1966 es el punto más distintivo en la historia del US Catanzaro 1929. El equipo de Calabria llegó a ella jugando en la Serie B, dirigido sobre el campo por su capitán Stefano Raise, que llevó el brazalete de 1962 a 1966 y disputó 312 partidos con el club, y por el delantero Gianni Bui, cuyos 18 goles de liga en 1965-66 fueron la mejor cifra del club en esa temporada. Es la única final de su historia. En las estadísticas del club figura como un único subcampeonato en la copa nacional.
La final fue el preludio del primer gran salto. En 1971 el Catanzaro ascendió por primera vez a la Serie A, tras derrotar al Bari en el partido decisivo de un triple desempate en el que participó también el Atalanta. La primera temporada en la máxima categoría fue una lucha por sobrevivir y terminó con el descenso en la última jornada, con solo 3 victorias y 15 empates, para sumar 21 puntos. Aun así, el club acumuló finalmente siete temporadas en la Serie A, cinco de ellas consecutivas. La figura más famosa de aquella época fue Massimo Palanca, que marcó 97 goles de liga en Serie A y Serie B con el club, más que nadie, y ocho goles solo en la Coppa Italia de 1978-79.
La identidad del club está ligada a sus colores y a su región. El Catanzaro viste de rojo y amarillo, de ahí el apodo de giallorossi, y también ha sido llamado Aquile del Sud, las águilas del sur, y Regina del Sud, la reina del sur. El club se fundó oficialmente en 1929 en Catanzaro, capital de Calabria. En 2018 anunció el regreso del nombre histórico Unione Sportiva Catanzaro, con la adición de 1929, tras utilizar ya desde 2011 el escudo histórico.
El estadio, el Stadio Nicola Ceravolo, es uno de los más antiguos del sur de Italia. Construido en 1919, se describe como la instalación deportiva más antigua de Calabria. Primero se llamó Stadio Militare, desde 1927 Stadio Comunale, y recibió su nombre actual en 1990 en honor de Nicola Ceravolo, influyente presidente del club durante veinte años, fallecido el año anterior. El recinto es de titularidad municipal y tiene capacidad para unos 14.650 espectadores. Se amplió cuando el club alcanzó por primera vez la Serie A, con una tribuna cubierta y curvas ampliadas.
Las décadas posteriores a la época dorada fueron duras. Los descensos sucesivos de 1990 y 1991 dejaron al Catanzaro en la Serie C2, donde pasó doce temporadas hasta 2003. El camino de vuelta se prolongó hasta 2023, cuando el equipo ganó su grupo de la Serie C y regresó a la Serie B tras diecisiete años. El balance reciente muestra a un equipo que se ha convertido en habitual de la pelea por el ascenso. En 2023-24 terminó quinto y llegó a las semifinales del play-off, en 2024-25 terminó sexto y volvió a las semifinales, y en 2025-26 terminó quinto y alcanzó la final del play-off. Aquella final contra el Monza acabó 2-2 en el global, pero el Monza subió como mejor clasificado en la liga, de modo que el Catanzaro continuó en la Serie B para 2026-27.
Para los aficionados, la historia es una de casi-éxitos repetidos y largas recuperaciones, lo que da al club un carácter distinto al de sus vecinos más grandes. Una final de copa alcanzada desde la segunda categoría, un ascenso ganado en un desempate y un estadio con el nombre de un presidente siguen siendo los puntos de referencia de un club arraigado en el sur de Italia.