La ACF Fiorentina, fundada en 1926 en Florencia, es un club que se ha inscrito permanentemente en la historia como el primer equipo italiano en alcanzar la final de la Copa de Europa — el 30 de mayo de 1957, en el Santiago Bernabéu, tras eliminar por el camino, entre otros, al Crvena zvezda yugoslavo, aunque acabó cayendo 0-2 ante el Real Madrid. Cuatro años más tarde, el 27 de mayo de 1961, la Fiorentina le dio la vuelta a la tortilla, venciendo por 4-1 en el global al Rangers escocés para convertirse en el primer ganador italiano de la Recopa de Europa, todavía el único trofeo europeo en las vitrinas del club.
La Viola ha conquistado dos títulos de Serie A (1956, 1969) y seis Copas de Italia, mientras que su historia europea es una sucesión de finales memorables, aunque dolorosas: apenas un año después de su triunfo en la Recopa, el club volvió a alcanzar la final de la misma competición, cayendo ante el Atlético de Madrid en la repetición de 1962 (1-1 en Glasgow, 0-3 en Stuttgart); en la Copa de la UEFA de 1989-90, la Fiorentina cayó en el global ante su acérrimo rival doméstico, la Juventus (0-1 fuera, 0-0 en casa); y en años recientes, el club se convirtió en el primero en alcanzar dos finales consecutivas de la Liga Conferencia, perdiendo 1-2 en Praga en 2023 ante el West Ham United, con gol de Jarrod Bowen en el último minuto del tiempo reglamentario, y cayendo después, el 29 de mayo de 2024 en Atenas, por 0-1 ante el Olympiacos gracias a un gol de Ayoub El Kaabi en el minuto 118 de la prórroga. Ningún otro club ha jugado en las finales de hasta cuatro competiciones principales distintas de la UEFA, lo que convierte a la Fiorentina en un fenómeno único en el mapa del fútbol europeo: una especie de campeona del subcampeonato, de la que se habla con una mezcla de admiración y compasión.
La Viola disputa sus partidos en el Estadio Artemio Franchi, un recinto nombrado en honor a un antiguo directivo de la Federación Italiana de Fútbol, que ha sido testigo de muchas noches dramáticas –desde duelos ante el Barcelona y el Arsenal hasta emocionantes derbis contra la Juventus y el Inter–. El club también vivió una segunda época dorada a caballo entre los años 80 y 90, cuando, bajo la propiedad de la familia Cecchi Gori, fichó a estrellas como Rui Costa, Stefan Effenberg y, sobre todo, al delantero argentino Gabriel Batistuta, todavía el máximo goleador histórico del club en la Serie A con 152 goles. Aunque Florencia no es una de las mayores metrópolis, el club ha construido una marca basada en el estilo, la identidad y la búsqueda constante de la gloria europea. La historia de la Fiorentina es un relato de belleza, ambición y dolorosas, pero formativas, derrotas en finales.